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Las opciones españolas para esta Vuelta

viernes, 28 de agosto de 2009

28 de Agosto, Arueda.com

Seis serán los equipos españoles en la salida de esta Vuelta a España y, realmente, ninguno acude a la gran ronda nacional con los deberes hechos. Unos por las inclemencias de la mafia ciclista (Fuji), otros por el acoso y derribo a su estrella (Caisse); el resto, porque directamente han planteado la temporada así. Todos llegan a la Vuelta con la necesidad de destacar y justificar su año ante los patrocinadores, que en algún caso ya andan un poco dudosos acerca de la renovación del contrato de esponsorización.

El equipo que más fuerte llega a la línea de salida de Assen es, sin duda, Caisse d'Épargne. La campaña del fiscal antidopaje del CONI (Cómite Olímpico Italiano) Ettore Torri contra Alejandro Valverde ha acabado con una esperpéntica sanción al ciclista murciano que le impide competir en territorio italiano, lo cual obligó a Valverde a renunciar al Tour (que transcurría ¡60 kilómetros! por territorio transalpino) y centrar sus esfuerzos en la Vuelta, ocasión propicia para desmentir a todos aquellos que dudan de su capacidad para competir por la victoria en una gran vuelta. Para conseguirlo, deberá mostrar una mayor solidez en montaña y afianzar sus progresos en contrarreloj. La aproximación, con victoria en la Vuelta a Burgos, ha sido inmejorable.

A su alrededor, Eusebio Unzué ha dispuesto a toda la artillería pesada. Joaquín Rodríguez, ya firmado por Katusha para el año que viene, será el apoyo número uno del murciano en la montaña e incluso podría tomar el liderato del equipo en caso de fallo de éste. Dani Moreno, David López, Fran Pérez y Xabi Zandio deberán también estar ahí en la montaña, mientras que en el llano serán Vasil Kyrienka, Chente García Acosta e Imanol Erviti quienes tendrá que estar cerca de Valverde.

Euskaltel, por su parte, también llega necesitado de una revindicación para su gran estrella Samuel Sánchez... y para el propio equipo, después de que los positivos de Iñigo Landaluze y, sobre todo, Mikel Astarloza dieran al traste con su buena imagen. Centrándonos en el corredor asturiano, todo parece dispuesto para que llegue en su mejor momento de forma: prácticamente no ha aparecido en toda la temporada, si dejamos aparte la Vuelta al País Vasco y su victorioso GP de Llodio. Portador anecdótico del dorsal uno ante la ausencia de Contador, le falta solidez en montaña y contrarreloj para considerarlo un favorito número uno, pero su fe y su habitual 'punch' en la tercera semana le confieren alguna ventaja respecto a sus rivales. Junto a él, un bloque con Igor Antón de hombre libre y Txurruka y Egoi Martínez como principales gregarios.

Aunque, si hablamos de equipos necesitados, el número uno es Fuji - Servetto. El apestado, aquel al que todos dan de lado por los positivos de Piepoli y Ricco' cuando aún se llamaba Saunier Duval. Esta temporada ha sido muy difícil, con la escuadra en permanente vigilia para competir allá donde les dejaran. Los resultados, en estas condiciones, han sido malos. En esta Vuelta debe justificar, más que ninguno, el año entero de patrocinio. Para ello acude con los mejores: el irregular Juanjo Cobo como teórico líder (aunque con molestias físicas), mientras por detrás hay tres extranjeros capaces de lo mejor e incluso de colarse en el podio final de Madrid. Se trata del italiano Eros Capecchi, el croata Robert Kiserlovski y el sueco Frederik Kessiakoff, recientemente contratado por Garmin. Otros nombres destacados del nueve son el prometedor Beñat Intxausti y el 'niño prodigio' Arkaitz Durán.

Con respecto a los tres equipos de segunda división, dos llegan con las mejores galas... y otro no. Este es Andalucía - Cajasur, una escuadra perseguida por el infortunio en su camino para la Vuelta. Contaba con cuatro líderes a principio de año: Xavi Tondo, Javi Moreno, Ángel Vicioso y José Antonio Redondo. Moreno y Vicioso han sufrido sendas caídas y se han visto obligados a renunciar; Redondo dio positivo en junio y salió por la puerta de atrás merecidamente después de no dar ni una cuarta parte de lo que ha recibido. Sólo queda en pie Xavi Tondo, que parte con opciones serias de hacer entre los diez primeros tras un año sensacional y exitoso que quizá le pase factura con el paso de los días. Tras él, un bloque combativo aunque poco cualificado donde destaca Antonio Piedra, buen escalador y reciente ganador de etapa en la Volta a Portugal.

Por su parte, Contentpolis-AMPO sí llega con todo a esta Vuelta. Sólo faltan, de entre sus mejores hombres, el lesionado José Herrada y Javier Etxarri. El resto, está: desde el trío de sprinters formado por Gaztañaga, Pacheco y Benítez, hasta combativos como Palomares ó Manuel Vázquez que podrían obtener un triunfo de etapa. Precisamente el propio Vázquez ó Julián Sánchez Pimienta pueden ser buenas opciones para un puesto entre los diez primeros de la general, aunque ésta parece más bien una meta lejana para el equipo dirigido por José Manuel López. Un punto de interés alrededor de esta escuadra será también el rendimiento en cronos del joven Sergio Domínguez, a priori prometedor en este terreno.

Por último, Xacobeo - Galicia Calidad y una sola palabra: Mosquera. El ciclista de Teo llega a la salida pensando en mejorar su actuación del año pasado, cuando acabó cuarto e incluso peleó de tú a tú con el todopoderoso Alberto Contador. Viene, como dijo en una entrevista que publicamos aquí [enlace!], "aspirando al podio". Sin duda, podrá; más aún, teniendo a su alrededor un bloque potente con Gustavo César ó Gustavo Domínguez, más opciones de victoria encarnadas en los siempre incisivos David García Dapena, Eduard Vorganov y David Herrero.

Astarloza consigue la felicidad que merece

miércoles, 22 de julio de 2009

Con perdón: olé por los cojones de Astarloza
22 de Julio, Arueda.com

En cualquier religión, filosofía e incluso ideología política o económica se parte, de manera encubierta o no, de la siguiente premisa: la felicidad hay que merecerla. Hay que portarse bien, poner la otra mejilla; Kant diría que la felicidad es paralela a la buena voluntad, Marx que de una suma de comportamientos cívicos nacería una sociedad mejor y más justa. Mikel Astarloza, por su parte, diría que para conseguir algo no hay nada mejor que ir a por él, intentarlo una y otra vez. Porque tanto va al cántaro a la fuente que, al final, se rompe.

Hoy Astarloza ha ido cuatro veces con el cántaro a la fuente infructuosamente. Por delante se había formado una fuga cuyos integrantes más destacados eran Franco Pellizotti (Liquigas), Jurgen Van der Broeck (Silence), Vladimir Karpets (Katusha) y Fabian Cancellara (Saxo Bank). Junto a ellos, alrededor de una quincena de ciclistas, incluyendo tres compañeros de equipo de Mikel: Rubén Pérez, Gorka Verdugo y Egoi Martínez, con el maillot a puntos rojos entre ceja y ceja.

Astaná no pudo controlar las fugas

Pronto Pellizotti y Karpets se distanciaron del resto de la fuga, como para demostrar que eran los más interesados en que la escaramuza llegara a buen puerto y, sobre todo, los más fuertes. No era para menos: Pellizotti prácticamente se aseguraba la clasificación de la montaña, y Karpets por su parte estaba a apenas cinco minutos en la general y podía acortar distancias.

Esta última circunstancia, unida a la presencia de gregarios de los principales líderes, motivó que Astaná no quisiera dejar que la fuga hiciera camino. Sin embargo, el bloque dirigido por Bruyneel no está tan fuerte como los primeros días. Ha sufrido mucho desgaste, el liderato fáctico ejercido a pesar de que el amarillo estuviese en poder de Nocentini es un castigo tremendo. Hoy se ha hecho notar: no pudieron tumbar la escapada del día a pesar de intentarlo, aunque después mantuvieron el tipo en los ataques posteriores de quienes se querían unir a la fiesta...

La escapada del día, gran protagonista del espectáculo

Hasta que finalmente claudicaron. Antes, numerosísimos demarrajes y grupitos se formaron; Astarloza estuvo hasta en cuatro de ellos. El quinto y último, el bueno, lo formó con Goubert, Lefévre... y su compañero Igor Antón, que se vació para introducirle en el grupo de escapados, que transitaba a toda velocidad en persecución del dúo formado por Karpets y Pellizotti. Ambos coronaron el Gran San Bernardo en cabeza para después ser absorbidos en el descenso. Quedaba así un grupo de 18 ciclistas con alrededor de cinco minutos sobre el pelotón tirado por Astaná y tres Euskaltel (Antón, Verdugo y Astarloza; Rubén Pérez y Egoi Martínez se habían descolgado) vaciándose en pro de las opciones del propio Astarloza.

Se comenzó a subir el Pequeño San Bernardo y, de inmediato, se empezó a mover el árbol en la escapada. Pellizotti y Van der Broeck demarraban una y otra vez para seleccionar el grupo, mientras Astarloza llegaba con sufrimiento hasta su rueda segundos después, también una y otra vez. En la tentativa buena llegó a su estela también el francés de Cofidis Amäel Moinard, un combativísimo escalador de segunda fila llamado a un puesto entre los diez primeros del Tour en los próximos años. Detrás se formó un cuarteto con Casar (Française des Jeux), Fédrigo (Bbox), Roche y Goubert (AG2R). El resto de escapados fueron cazados por el pelotón.

Schleck lo intentó de nuevo

Mientras tanto, por detrás, también había tela por cortar. Andy Schleck había anunciado movimiento y parecía dispuesto a efectuarlo, a pesar de las dificultades pasadas en la primera ascensión del día. Y, efectivamente, Saxo Bank comenzó a tirar por detrás con fortaleza. Larsson, Nicki Sörensen y Chris Anker Sörensen seleccionaron el grupo, aumentaron el paso y eliminaron a todos los gregarios de Astaná. Preparaban el terreno para el ataque de los hermanos Schleck que, poderosos, saltaron llevándose a rueda otros cuatro ciclistas: el sorprendente Wiggins (Garmin), Nibali (Liquigas), Klöden y el gran líder Contador (Astaná), que mostró una fortaleza superlativa y, por encima de todo, solidez. Mucha solidez, pocos nervios; el camino hacia la victoria en París parece perfectamente trazado.

Faltaban varios en ese grupo de favoritos. Con Menchov (Rabobank) ya no se contaba, puesto que se había descolgado al principio de la ascensión. Sí fue más inesperado ver detrás a Cadel Evans (Silence), al quejumbroso Carlos Sastre (Cervélo) y, sobre todo, al gran foco de atracción mediático Lance Armstrong (Astaná). Los tres se habían quedado en un grupo retrasado, con toda la segunda fila del Tour a la que, supuestamente, no pertenecen. La sensación de decepción con respecto de la terna de favoritos caídos era fehaciente.

Pero, muy pronto, Armstrong quitó toda esa sensación. El americano dio la mayor exhibición individual en un Tour desde que Cancellara se impusiera el año pasado en Compiégne destrozando a todo un pelotón lanzado al sprint. Lance saltó desde el grupo y, en apenas kilómetro y medio, recortó los 45 segundos de retraso que acumulaba. Fue un ataque portentoso, especial, majestuoso. Empalmó con los seis favoritos que se habían destacado, que a su vez se detuvieron indecisos y dieron posibilidad al resto de ciclistas de segunda fila de reintegrarse con los mejores. Mejor dicho, a casi todos: Evans y Luis León Sánchez (Caisse) no pudieron hacerlo y perdió tres minutos en meta.

Astarloza resolvió la etapa a la perfección

El descenso del Pequeño San Bernardo, casi cuarenta largos kilómetros, apenas cambió nada; sólo apretó un poco las diferencias y eliminó al poderoso Jens Voigt (Saxo Bank), integrante de la fuga entonces situado en el grupo de favoritos que cayó aparatosamente al suelo y se vio forzado a abandonar. Por delante, el cuarteto formado por Pellizotti, Van der Broeck, Moinard y Astarloza caminaba con decisión mientras el cuarteto perseguidor se acercaba. A cuatro kilómetros de meta eran sólo siete los segundos de diferencia entre ambos grupos.

Encendió la mecha Moinard, con un ataque cuesta abajo poco efectivo que respondió rápidamente Van der Broeck. Una vez neutralizado ese movimiento, los fugados se miraron peligrosamente: se les echaban encima. No había tiempo. Astarloza lo entendió, leyó la carrera y se lanzó. Nadie respondió, abrió hueco en un santiamén y los otros tres comprendieron que se les habían agotado las opciones de victoria. El guipuzcoano de Pasajes, el primo de Chaurreau que empezó como profesional en AG2R, se hacía con una victoria que soñaba desde niño.

Era un premio. Para el trabajo realizado por Euskaltel durante todo este Tour, para las numerosas escapadas protagonizadas, para la labor de equipo por el maillot de la montaña de Egoi y la general ó victoria de etapa de Astarloza. El premio se lo llevó quien más se lo merecía, el corredor de menor clase capaz de entrar entre los diez primeros del Tour. Sólo a base de actitud, compensando su tosca manera de pedalear y su calidad limitada con una capacidad de sufrimiento fuera de lo común. La felicidad está más fácil para unos que para otros, unos son más buenos que otros. Pero se puede llegar a ella sin tantas capacidades, pero con más coraje.

Luis León revindica a los equipos españoles

sábado, 11 de julio de 2009

Arueda.com

Al principio del Tour nos preguntábamos cuál iba a ser el papel de los equipos españoles. ¿Comparsas? Hoy nos han respondido Caisse d'Épargne y Euskaltel metiendo a tres de sus hombres entre los cinco primeros en una de las etapas más duras y espectaculares del Tour de Francia. El ciclismo español ha brillado con luz propia a pesar de la triste retirada de Óscar Pereiro y no ha sido con Sastre y Contador, sino con un Luis León Sánchez ganador en estado de gracia y un pundonoroso Astarloza.

Sin embargo, no todo ha sido hoy lucha por la etapa. Contra todo pronóstico, la batalla por la clasificación general se ha librado hoy también, en un perfil no demasiado propicio para ello. Hay muchos corredores con aspiraciones y ganas de revindicarse; unos porque ven que se acaban sus mejores años, como Evans, y otros porque están deseando que esos años maravillosos lleguen cuando antes y ponen ambiciosamente las tinajas antes que los olivos, como Andy Schleck. Eso, claro está, favorece el movimiento.

Los favoritos atacaron desde el inicio

Precisamente estos dos hombres han sido los dos grandes protagonistas del inicio de la etapa. Se subía el Port d'Envalira de salida, un coloso andorrano cuyas pronunciadas pendientes se suavizan con un asfalto excelente. Ahí se planteó una gran batalla, superlativa, con ataques y contraataques de muy diverso género en los cuales se mostró muy activo el equipo Euskaltel con elementos como Txurruka, Verdugo ó el ayer escapado Egoi Martínez.

La cosa tomó otra cariz cuando, transcurridos diez kilómetros de subida, el grupo de fugados empezó a engordar peligrosamente ante la incapacidad del AG2R del líder Nocentini para controlar la carrera. Casi cuarenta ciclistas por delante y, filtrados entre ellos, tres de los favoritos al podio e incluso a la victoria final: Andreas Klöden (Astaná), Andy Schleck (Saxo Bank) y Cadel Evans (Silence). La presencia de estos dos últimos puso nervioso al Astaná de Armstrong y Contador, que a pesar de haber filtrado al citado Klöden tomó el mando y acabó formando una escabechina en el pelotón para neutralizar a gran parte de los fugados...

La cabalgada de Cadel Evans

… Pero no a todos. El aussie Cadel Evans quedó por delante, acompañado de Egoi Martínez, Christophe Kern (Cofidis), David Zabriskie (Garmin), el compañero del líder Vladimir Efimkin y un Sandy Casar (Française des Jeux) que se mantuvo con unos metros de ventaja respecto del grupo durante la ascensión para asegurarse los puntos para la clasificación de la montaña. Estos fugados coronaron Envalira con alrededor de un minuto respecto del gran grupo tirado por Astaná y, durante el descenso, recibieron a otros cuatro integrantes: el hasta ayer maillot amarillo Fabian Cancellara (Saxo Bank), Thor Hushovd (Cervélo), Juan Antonio Flecha (Rabobank) y George Hincapie (Columbia).

Este nuevo grupo de diez hombres sí era muy peligroso, y Astaná lo comprendió de inmediato. Puso una marcha más e, instantes después de acabar la bajada, consiguió neutralizar a Egoi, Kern, Zabriskie y, sobre todo, Evans, que se dejaba ir en vista de que su presencia resultaba incómoda para los grandes favoritos y su batalla, sin más ayudas, estaba perdida de antemano.

La fuga ganadora se fraguó antes de Porte

Así las cosas, quedaba en cabeza de carrera un grupo de seis buenísimos ciclistas, poderosos rodadores capaces de hacer camino en el llano... pero algo limitados en la montaña. Para solventar esto último, desde atrás llegaron cuatro nuevos elementos para la fuga: Luis León Sánchez (Caisse d'Épargne), Mikel Astarloza (Euskaltel), Sebastian Rosseler (Quick Step) y Mikkhail Ignatiev (Katusha). Este último, muy nervioso, fue incluso un problema para el grupo de escapados: demarraba constantemente, rompiendo el ritmo, si bien hay que decir en su favor que era el primero a la hora de dar relevos duros.

Cuando se enfrentó a las rampas del Col de Porte, el grupo de diez se empezó a desmembrar. La respetable pendiente, los cambios de ritmo forzados por Ignatiev, los tirones buscando la selección de Luis León; todo en conjunto resultó en una situación demasiado dura para Hincapie y Cancellara, que cedieron a las primeras de cambio. Algo parecido sucedió en el siguiente puerto, el difícil Agnés, donde ya sólo quedaron Luis León, Astarloza y Efimkin en cabeza, con Sandy Casar coronando a unos pocos segundos que limaría en el descenso para reintegrarse al grupo.

Andy Schleck, batallador en el grupo

En el pelotón, mientras tanto, el paso lo marcaba AG2R. Cómodos, los hombres de Vincent Lavenu se metieron en el papel de gregarios para un Rinaldo Nocentini cuyo liderato se antoja efímero y rentable para el conjunto de la marca de seguros. Hasta alrededor de cuatro minutos de ventaja dejaron a la cabeza de carrera, mientras notaban como el pelotón se iba haciendo más y más grande hasta llegar casi al centenar de unidades. Parecía que la carrera ya había acabado para los favoritos, que habría que esperar hasta el paso de mañana por el Tourmalet para ver de nuevo a los grandes pelear por la general...

Pero no. Saxo Bank planteó de nuevo batalla. Arrebató la cabeza del grupo a AG2R e impuso un ritmo altísimo con Arvesen y Sörensen entre otros, para terminar con un ataque del campeón de Luxemburgo Andy Schleck. Ataque estéril. Rápidamente saltaron a su rueda cuatro Astaná para certificar el dominio incontestable que el equipo de Bruyneel ejerce sobre la carrera. Tras ellos, el resto de favoritos con mayor o menor dificultad. Sólo había sufrido de verdad con este ataque el líder Nocentini, que guiado por Goubert intentaba regular para volver con los mejores antes de acabar el puerto. Lo consiguió, toda vez que los de Riis cejaron en su intento de dinamitar la carrera. Quizá mañana, piensan, sea otro día.

La resolución de la etapa, vibrante

A las puertas de Saint-Girons llegó el grupo de cuatro escapados con una ventaja oscilante entre los dos minutos y el minuto y medio. Era lo de menos: ya sólo interesaba el triunfo. Ninguno de los cuatro tiene un interés real por la general. Sin embargo, lejos de especular, el grupo prosiguió su marcha hacia meta a un ritmo elevado. Rompió las hostilidades Mikel Astarloza con un ataque tartamudo que claudicó pronto y fue respondido por Vladimir Efimkin, más fresco que sus compañeros de escapada al estar exento de pasar a los relevos por estar su equipo tirando por detrás.

El ataque de Efimkin, a tres kilómetros de meta, estuvo cerca de ser el decisivo. El ruso mantuvo el paso y desafió a Casar, Luis León y Astarloza a atraparlo. Si podían. Parecía que no, Luis León incluso hacía gestos con la cabeza: “no, no, no”. Era demasiado, parecía demasiado. Efimkin iba raudo, tenía tres segundos de ventaja que parecían insalvables para los otros tres; hacía falta un tirón de verdad que los enjugaran. Lo tuvo que dar Luis León, que quizá sacrificaba con él sus últimas fuerzas. Parecía que sí.

A 300 metros de la meta, Luis León rebasaba a Efimkin con Casar a rueda y Astarloza algo más retrasado. El francés se apresuró a remacharle entonces, no cayó en que cometía un error al dar por muerto a Luisle, que cogió su rebufo y esperó cincuenta metros, lo justo, para lanzar el sprint y birlarle el triunfo de etapa, que a la postre pasó a ser el segundo del murciano en un Tour de Francia. Astarloza llegó tercero. El grupo entró en meta a 1'54”, encabezado por un Rojas que ganó el sprint y alzó los brazos para señalar al marcador electrónico que reflejaba la victoria de su compañero de equipo y paisano. La primera victoria de un español en este Tour, la primera de los equipos españoles que hoy han dejado bien a las claras que, aunque sin candidatos al maillot amarillo, no han venido a la gran ronda francesa a ser comparsas.

¿Serán los equipos españoles comparsas en el Tour?

viernes, 3 de julio de 2009

3 de Julio, Arueda.com

El teatro del Tour 2009 está a punto de estrenarse. Mañana se abrirá el telón en Mónaco, durante estos días hemos hablado del escenario donde tendrá lugar esta obra cuyo guión desconocemos y de los que parecen llamados a actuar en papeles protagonistas. Para el final dejamos a los equipos patrios, a las dos escuadras Pro Tour registradas en España que tomarán la salida en el Tour de Francia. A dos equipos a priori más débiles de lo que deberían...

Tanto Euskaltel como Caisse d'Épargne acuden a Francia con dos bloques algo desangelados. El motivo no es falta de calidad deportiva en ellos, ya que haberla hayla. Son más bien las ausencias de sus respectivos líderes, Samuel Sánchez y Alejandro Valverde, las que quitan ese broche de oro que es necesario en cualquier formación para que sea tenida en cuenta. Son ausencias distintas, la primera por motivos deportivos y la segunda por extradeportivos; su efecto, sin embargo, es muy parecido. Sin ellos, posiblemente, sus equipos se vean obligados a renunciar a los papeles protagonistas y convertirse en meros actores de reparto o, peor aún, figurantes.


Euskaltel, a por etapas y un top 10

Euskaltel – Euskadi presenta en Mónaco un 'nueve' relativamente joven en el cual sólo dos de sus componentes llegan a la treintena. Un 'nueve' que sin embargo no es inexperto, ya que sólo Alan Pérez no ha debutado aún en la gran ronda francesa. En principio, los objetivos parecen claramente marcados por el director Igor González de Galdeano: conseguir una victoria de etapa mediante fugas y meter a Mikel Astarloza entre los diez primeros.

Esto último no es, ni mucho menos, una opción remota ni peregrina. El corredor de Pasajes ya entró en posición de privilegio en 2007, concretamente en un meritorio noveno lugar. Astarloza es uno de esos deportistas entrañables que suple la calidad con coraje y llega más lejos de lo que sus condiciones, a priori, le augurarían. Junto a él estará mirando de reojo a la general el joven Igor Antón, escalador casi igual de corajudo de Astarloza cuya falta de potencia es en ocasiones un hándicap demasiado pesado. Posiblemente se centre únicamente en buscar triunfos de etapa en los finales en alto.

Aunque, si hablamos de victorias de etapa, la opción número uno de Euskaltel es el prometedorcísimo sprinter Koldo Fernández de Larrea. Koldo llega algo justo a la salida del Tour, después de pasar casi toda la temporada en busca de un pico de forma que le permita ampliar su palmarés del año, reducido a una victoria de etapa en la Vuelta al Algarve. Sin embargo, cuenta con un factor a su favor: pasa mejor la montaña que el resto de los sprinters, incluso recupera mejor los esfuerzos, y por ello la segunda semana puede ser terreno abonado para su lucimiento.

Entre el resto de componentes del equipo, resaltan dos ciclistas que ya saben lo que es destacar en el Tour de Francia: Egoi Martínez, segundo en la etapa de Prato Nevoso'08, y Amets Txurruka, ganador del premio a la combatividad en 2007. Completan la formación vasca los completos Gorka Verdugo y Juanjo Oroz y dos batalladores genuinos como Alan Pérez y Rubén Pérez.


Caisse d'Épargne, a sobrevivir sin Valverde

Hasta el último momento estuvo Eusebio Unzué esperando para contar con Alejandro Valverde para este Tour de Francia. En todo ese tiempo, poco a poco, gota a gota, se fue consumando lo que era un secreto a voces desde que Ettore Torri puso al murciano en su punto de mira: la incursión por territorio italiano de este Tour'09 iba a costar cara al equipo bancario. Valverde, finalmente, no podrá estar presente en el Tour. No ha dado tiempo a que el TAS revoque ó anule la sanción infligida por el CONI.

Unzué intentará sobreponerse a esta circunstancia con un equipo multicéfalo, sin ningún líder teórico y varios hombres con opciones de hacer un puesto entre los diez primeros. Empezando por Óscar Pereiro, que ostenta un Tour (el de 2006) en su palmarés. Un Tour que suena ya lejano, no sólo en el tiempo sino también en las sensaciones: el gallego ya no es el de hace tres años. Su espíritu combativo se ha ido diluyendo a la par que su rendimiento, cada vez más bajo. No es el mismo subiendo, no es el mismo rodando, y en los descensos (su antigua especialidad) seguramente acusará su terrible caída bajando el Col d'Agnello. Sin embargo, nunca podemos descartar que su capacidad de mentalización le catapulte de nuevo al primer nivel.

Por otra parte, Caisse d'Épargne lleva en su 'nueve' un ciclista para el cual la ausencia de Valverde puede ser una de las mayores oportunidades de su vida: el también murciano Luis León Sánchez. Luis León lució el año pasado en esta misma carrera con su victoria en Aurillac, si bien acabó en las catacumbas de la general (59º) al estar centrado en ayudar a Valverde. Esta temporada, por contra, el muleño parece acudir con otros objetivos, reforzado por su excelente victoria en París – Niza: quiere ver hasta dónde puede llegar en la general. No es descabellado pensar en un top10.

La segunda fila del equipo de Unzué está formada por una terna de gregarios de calidad que, con libre albedrío, pueden hacerse con alguna que otra etapa: Luis Pasamontes, Iván Gutiérrez y David Arroyo. Este último, incluso, quizá se plantee buscar un puesto de honor en la general. Tras ellos, otra terna; ésta, de jóvenes de relumbrón.

El primero, José Joaquín Rojas, es un sprinter al cual le falta un salto de calidad que podría encontrar variando el momento en que arranca las volatas. El segundo, el portugués Rui Costa, se ha colado en el 'nueve' de improviso y buscará terminar su primera gran ronda con éxito. El tercero, el colombiano Rigoberto Urán, es una de las promesas más firmes del panorama ciclista actual, sin techo en su progresión y que en este Tour podría empezar a apuntar cosas de cara al futuro. Completa el equipoel francés Arnaud Coyot, un magnífico rodador.

Cavendish gana una San Remo de oficina

sábado, 21 de marzo de 2009

21 de Marzo, Arueda.com


Faltaron ataques en la Milán – San Remo 2009. Se notó en exceso la ausencia de algunos teóricos favoritos, en su mayoría clasicómanos, que no llevaron a buen término su preparación por diversos motivos. Fabian Cancellara renunció por un precario estado de forma, pensando quizá en el Giro. Frank Schleck y Óscar Freire sufrieron sendas lesiones; el campeón del mundo Alessandro Ballan está enfermo. Mirco Lorenzetto, quinto el año pasado y potencial sorpresa, amaneció febril y no pudo tomar la salida.

Sin embargo, la plana mayor de esprinters puros sí se presentó al completo. Tom Boonen, Mark Cavendish, Alessandro Petacchi, Thor Hushovd, Daniele Bennati, Robbie Mc Ewen, también los españoles Koldo Fernández de Larrea y José Joaquín Rojas. Velocistas, acompañados de potentes equipos en la mayoría de los casos, con buenos corredores supeditados a sus objetivos.

Así las cosas, las esperanzas de movimiento eran pocas. El equipo Acqua e Sapone, con Stefano Garzelli y Luca Paolini en plena forma, podía ser buen animador. El libérrimo Pozzato podría haber dado una exhibición de cualidades. Por supuesto, estaba Lance Armstrong, a priori dispuesto para ejercer de 'sheriff'. Sin embargo, la alternativas más sólidas eran dos: la terna de Diquigiovanni, formada por Gilberto Simoni, Michele Scarponi y Davide Rebellin, reventando el grupo a base de ataques; ó el potentísimo Luis León Sánchez haciéndose de un pequeño hueco subiendo el Poggio para consolidarlo bajando y ganar en solitario.

Ninguna se cumplió. Faltó decisión, sobraron escuadras para controlar, convencidas de las posibilidades de victoria de sus velocistas. De inicio se formó una fuga de once corredores de medianías, donde destacaban únicamente el austríaco de Columbia Bernhard Eisel y el ruso de Katusha Mikhail Ignatiev. Controlaban la distancia LPR (Petacchi), Cervélo (Hushvod) y Quick Step (Boonen), la fuga se fue desgranando y cuando fue abortada definitivamente al pie de la Cipressa sólo quedaban en cabeza el citado Ignatiev, Sebastian Turgot (Bouygues), Christophe Le Mevel (Française des Jeux) y el local Giampaolo Cheula (Barloworld).

En la Cipressa, la penúltima cota del recorrido, el soso desarrollo de la carrera parecía romperse. Michele Scarponi tomó la primera posición del pelotón y empezó a seleccionarlo. Los ciclistas más débiles cedieron pronto, se formaron numerosas catervas por detrás que incluían nombres ilustres como Robbie Mc Ewen, Koldo Fernández de Larrea o el celebérrimo Lance Armstrong. En la pomada sólo quedaron dos grupos: por delante uno de veinte ciclistas donde tiraba Liquigas al ser Benatti el único esprinter integrado en él, por detrás otro de treinta donde LPR trabajaba a marchas forzadas para llevar a Petacchi delante, aunque trajera consigo a varios rivales. Lo consiguió.

Quedaba así un grupo demasiado grande y repleto de hombres rápidos al llegar al pie del Poggio. Un Caisse d'Épargne envalentonado se tomó la cabeza de grupo en pos de las opciones de José Joaquín Rojas, sacrificándose infructuosamente. Française des Jeux hizo después lo propio en un movimiento algo necio, dado que no tenía ningún hombre capaz de entrar ni siquiera entre los cinco primeros en una hipotética volata en San Remo. Se empezó a subir y...

… No ocurrió nada. Prácticamente nada. El Poggio es una subida más o menos corta y suave; la dureza la deben poner los ciclistas, y eso no sucedió. Sylvain Chavanel se puso en cabeza para marcar un paso lento que salvaguardara las opciones de su jefe Boonen, y se mantuvo ahí durante kilómetros; primero solo, luego acompañado de otros coequipiers de Quick Step. Cuando quedaban apenas mil metros para coronar, Rebellin lo intentó a la desesperada sin resultado; Pozzato le secundó y repitió la acción, adquiriendo una pequeñísima ventaja que luego desperdició en la bajada. En todos esos movimientos anduvo metido Egoi Martínez (Euskaltel), el primero de los tres españoles que apareció en los compases finales de la carrera. El siguiente en hacerlo fue Luis León Sánchez, quien una vez acabado el descenso quemó sus naves con un derroche de potencia que ni siquiera inquietó a un grupo donde ya se mascaba el esprint.

Y el esprint al final llegó. Los equipos se disputaron el dominio del mismo,saliendo ganador de la contienda un Columbia que gracias a Hincapie consiguió colocar inmejorablemente a Cavendish. Todo, sin embargo, saltó por los aires cuando el corredor de Cervélo Heinrich Haussler demarró y sorprendió. El alemán ha explotado este año, ha mostrado una gran fortaleza y una regularidad que hasta ahora ni se le sospechaba. Sabedor de que su explosividad no es suficiente para volatas cortas y su sprint de media distancia era inferior al de ocho o diez de sus contrincantes, decidió jugárselo todo a una arrancada larga.

Casi le sale bien, de no ser por un Mark Cavendish superlativo que saltó desde atrás, cogió su rebufo y pudo superarle en un último golpe de riñón excepcional. Ambos, alemán y británico, picaron dos segundos respecto del resto de contendientes, que no supieron ni pudieron seguir la rueda de Cavendish hacia la línea de meta. Tercero en la misma fue Thor Hushvod, coequipier de Haussler al que quizá perjudicó la arrancada de su compañero; séptimo fue Aitor Galdós, de Euskaltel, que sorprendió al colarse entre los grandes y compensó de alguna a manera a su equipo la posible fractura de clavícula sufrida por Iñigo Landaluze en una caída bajando la Cipressa.

Los últimos tres kilómetros de Milán – San Remo fueron emocionantes y tuvieron algunos ingredientes de sorpresa. El resto de la carrera, para qué engañarnos, no mereció la pena y no quedará en la memoria de ningún aficionado. No todas las competiciones pueden ser cantos al ciclismo, como la París – Niza que vivimos recientemente. Aunque siempre es un sinsabor ver como monumentos como Milán – San Remo pueden ver a su espectáculo darse de bruces contra el ferreo control táctico del ciclismo moderno. A veces, ciclismo de oficina.

Orbea: cinco años de cantera

domingo, 22 de febrero de 2009

16 de Febrero, Arueda.com

En 2005, la creación de la categoría continental permitió en España la salida a las carreteras de cuatro modestísimas formaciones que con más ilusión que dinero tomaban la alternativa en el profesionalismo. Eran Andalucía – Paul Versan, Catalunya – Ángel Mir, Spiuk y Orbea. Cuatro temporadas después, Andalucía es un equipo profesional de nivel medio. Catalunya y Spiuk no tuvieron la misma suerte y, mientras los primeros veían su proyecto hundirse en el segundo año de funcionamiento, los segundos duraron dos más y se debieron renunciar a continuar este invierno. En cuanto a Orbea...


Orbea continúa, tras casi cinco años de travesía, igual que al principio. Nació como una estructura intermedia entre el campo amateur y el ProTour, como el lugar donde los mejores jóvenes vascos vivieran un tiempo de transición antes de dar el salto al Euskaltel. Y vive como tal, sirviendo de trampolín para corredores que, como Alan Pérez ó Iván Velasco, se adaptaron en él al profesionalismo antes de entrar en la élite del ciclismo mundial de la mano del equipo grande de la Fundación Euskadi.

“La labor de formación de Orbea es algo positivo, no hay más que fijarse en la procedencia de muchos de los corredores que ha fichado Euskaltel en los últimos años”, puntualiza nuestro cicerone para la ocasión Eriz Ruiz de Erentxun. Eriz tiene 24 años y la temporada pasada empezó a competir en el seno del equipo Orbea. “El salto de aficionados a un equipo ProTour sería muy duro sin más, un par de años aprendiendo el oficio en un equipo continental vienen muy bien”, continúa.

A todo esto, ¿quién es Eriz sobre la bicicleta? “Diría que soy un buen rodador, combativo y sin problemas a la hora de hacer de gregario para otros. Se me dan un poco mal los sprints, no los gano ni llegando solo, y las grandes rampas; aunque si las piernas me responden puedo luchar en todo tipo de terreno”. El simpático corredor alavés afronta la temporada con la vista puesta en el Pro Tour: “Siempre piensas en dar el salto. Más al empezar el año, que todo son ilusiones”.

La vista puesta en el Pro Tour. Ese objetivo hace a Orbea renovar casi la mitad de su plantilla cada invierno. El ciclista tiene un par de temporadas para demostrar su valía y capacidades durante un calendario centrado en las carreras españolas sin descuidar incursiones en terreno francés. Si no lo hace, debe buscarse una salida y dejar el hueco a otro corredor que intente conseguir su pasaporte al Pro Tour.

De la plantilla del año pasado, Unai Uribarri y Eladio Sánchez han dejado el equipo en dirección a la retirada. Igor Romero se ha recalificado con Baqué; David Martín Velasco e Iván Melero han encontrado acomodo en Rock & Racing y Burgos Monumental, respectivamente. Mikel Nieve y Sergio De Lis, por su parte, han conseguido lo que les llevó a Orbea a principios de 2008: dar el salto a Euskaltel.

¿Quién o quiénes serán los siguientes en hacerlo? Eriz hace su apuesta: “Jonathan Castroviejo puede ser el hombre a seguir, desde hace tiempo viene con muy buenas referencias y ya el año pasado lo hizo muy bien. Todos los que renovamos [Sesma, Minguez, Olano y Eriz, amén del ya mencionado Castroviejo] debemos dar un paso adelante”. Sin duda alguna, el vizcaíno Castroviejo es el más aventajado: excelente rodador, con ciertas cualidades para el terreno quebrado, es seguramente quien tiene un mayor futuro por delante; si bien es cierto que el jovencísimo escalador Miguel Mínguez o nuestro entrevistado Eriz Ruiz de Erentxun también parecen atesorar potencial suficiente para desarrollar una buena carrera profesional.

Por otra parte, se incorporan al equipo desde el campo amateur la friolera de ocho ciclistas, todos ellos menores de 22 años. De ellos el más destacado es, seguramente, Ricardo García, que sube desde Naturgás avalado por sus aptitudes para la escalada y una cierta punta de velocidad. Su compañero de equipo en aficionados Ibón Lavín, por su parte, es un buenísimo escalador cuyas referencias resultan prácticamente inmejorables. La lista de incorporaciones la completan los rodadores Joseba Larralde (Bidelan), Mikel Illundáin, Eneko Echeverz (Naturgás) y Beñat Urain (Debadarrena) y los pistards Andoni Blázquez (Bidelán) y Romain Sicard, oriundo este último del País Vasco francés. Estos serán los mimbres a partir de los cuales construir nuevos ciclistas válidos para el máximo nivel.

Cuatro temporadas ya al pie de cañón, primero dirigido por Jon Odriozola y después por Álvaro González de Galdeano, lleva el equipo Orbea. Cuatro temporadas forjando jóvenes promesas, para las cuales “el salto de aficionados a un equipo ProTour sería muy duro sin más” y que aprovechan al equipo como trampolín antes de iniciar una fructífera carrera profesional. Y culminar así un sueño.

Euskaltel: Cuando todos reman en la misma dirección

martes, 30 de diciembre de 2008

30 de Diciembre, Arueda.com

Euskaltel ha sido el equipo que más ha evolucionado en los últimos cuatro años en el pelotón español, a pesar de que los datos no acaben de reflejarlo. La escuadra gestionada en los despachos por Miguel Madariaga ha pasado en poco tiempo de reflejar el carácter de Julián Gorospe, aquel corredor brillante a ratos que dejaba la sensación de falta de experiencia incluso en los últimos años de su carrera, a ser un espejo de aquel Igor González de Galdeano tozudo y robusto que mantenía el rendimiento máximo aconsejable mientras aguantaran sus piernas y su corazón.


No sólo ha sido un cambio de métodos preparatorios, que también, sino una permuta de actitudes. En el primer campo, se han racionalizado los calendarios: el ciclista corre pruebas que se adaptan a sus características, perdiéndose un poco el dogma de que “compiten los que más en forma estén”, algo que mermaba al esforzado de la ruta que perdía chispa e incluso motivación. En el segundo apartado, Igor Galdeano impuso un orden en el barco de Euskaltel. Aquello que era el ejército de Pancho Villa según algunos cronistas, aquello donde no se observaba trabajo de equipo, se arregló en base a una filosofía de cerrar filas en torno a un objetivo requiera lo que requiriese el mismo.

Se cumplen ya cuatro años desde que Igor tomara el mando del barco, se nota en la carretera aunque los resultados no acaben de dar la razón. Para el recuerdo queda aquel magnífico Tour'07, o esta última Vuelta a España donde Igor Antón fue llevado en volandas por sus compañeros (aspirando a todo) hasta que una caída desbarató las ambiciones de un equipo, de unos corredores que reconocían en la prensa estar huérfanos sin un objetivo, lejos de encerrarse en aquel conformismo y casi egoísmo pretérito.

Esa línea, ese barco donde todos reman en la misma dirección, se intentará seguir este año. Para ello, se ha prescindido de seis hombres que seguramente no han rendido lo esperado. Beñat Albizuri (lanzador aceptable al que tal vez le faltó motor para correr en Euskaltel), Lander Aperribay, Jon Bru (buen ciclista que no se encontró cómodo en un equipo grande), y Antxón Luengo dejan Euskaltel camino del retiro profesional. Dioni Galparsoro, ciclista de gran calidad pero poca cabeza, ficha por Conténtpolis-Ampo, donde demostrará ser muy válido para el ciclismo una vez se encuentre en un entorno de menor presión y junto a uno de sus mentores, Óscar Guerrero.

Capítulo aparte merece la baja de Haimar Zubeldia, posiblemente una representación viva del antiguo carácter imperante en el equipo. Ha vivido un tanto acomodado, sabiéndose líder indiscutible en aquellas carreras que tomase por objetivos; no ha sacado provecho de su clase, que si bien no es fabulosa sí es suficiente para entrar entre los cinco primeros de Tour o Vuelta. Emigra al Astaná de Contador, donde deberá plegarse ante otros ciclistas mejores que él y trabajar, asumiendo un rol que lleva mucho tiempo sin desempeñar y al que tal vez le cueste adaptarse.

En cuanto a las altas, serán tres incorporaciones hechas con lógica. Suben dos corredores del filial continental de Euskaltel, ese prolífico Orbea que se gana con sus frutos la continuidad en las carreteras y ratifica el acierto de la Fundación Euskadi de disponer un equipo puente donde pulir las joyas de la cantera vasca antes de dar el gran salto al Pro Tour.

El primero de estos dos promocionados de Orbea es Mikel Nieve, que casi desde Junio ya se sabía ascendido y ha seguido rindiendo a buen nivel. El navarro es un todoterreno, rodador aceptable que encuentra su mejor hábitat cuando la carretera pica hacia arriba y que tiene en la punta de velocidad su principal defecto. A sus 24 años tiene mucho margen de progresión, pudiendo llegar a ser un ciclista bastante importante en un futuro. Por el momento, esta temporada ha demostrado sus cualidades con puestos destacables para un neo en carreras como la Klásika Primavera (12º), GP Miguel Indurain (14º), Euskal Bizikleta (12º) ó Vuelta a Madrid (14º)

El segundo, llegado al equipo naranja a mediados de octubre para cumplir la normativa UCI que establece el mínimo de corredores por equipo Pro Tour en 23, es el alavés Sergio De Lis. Se trata de un rodador potente, buen pistard en su día, que da lo mejor de sí mismo en las contrarrelojes, con lo que cubre un perfil poco habitual en Euskaltel. Con Orbea, y a sus 22 años, ha sido líder dos etapas en el Circuito Montañés (para algunos expertos, la mejor prueba amateur de España).

El otro fichaje es el navarro Pablo Urtasun, que debutara en profesionales de mano de Óscar Guerrero en el desaparecido Kaiku y que estas dos últimas temporadas corriera en el Liberty portugués. Urtasun es un sprinter potente, algo brusco y reciclado en los últimos tiempos al rol de lanzador de dos velocistas de mayor cartel: el ídolo portugués Cándido Barbosa y el emergente Manuel Cardoso. Su cometido en Euskaltel será precisamente el de lanzador de Koldo Fernández de Larrea. A buen seguro realizará una labor más que digna.


Merece la pena partir de estas últimas altas para comentar la que puede ser dirección deportiva que tome Euskaltel la temporada que viene. Se ha reforzado el último punto débil del equipo, los rodadores; se ha rodeado al 'pichichi' del equipo, Koldo Fernández de Larrea (seis de las ocho victorias del año pasado corrieron a su cargo), un hombre al que sólo le faltaba un coequipier de garantías para poder dar el gran salto de calidad y enfrentarse a los mejores sprinters del mundo en igualdad de condiciones. Aparte, es presumible que el equipo girará en torno a un Samuel Sánchez que preparará con mimo las clásicas de primavera y la Vuelta a España, donde irá a por la victoria final. Para el Tour, serán Mikel Astarloza e Igor Antón quienes llevarán los galones.

Por otra parte, es de esperar que ciertos hombres del equipo den un paso al frente e incluso estrenen su palmarés. El potentísimo Markel Irízar, que rozara la victoria en el prólogo de la París-Niza, y su compañero de hornada Gorka Verdugo, no deberían resignarse a ser meros hombres de equipo y podrían jugar sus propias bazas en algunas pruebas menores. Combativos como Alan y Rubén Pérez son candidatos claros a la victoria en escapadas que lleguen a meta, dado que han adquirido la experiencia suficiente como para poder rematar sus cabalgadas con éxito. Por último, es exigible un mayor rendimiento de Iñigo Landaluze, completísimo aunque algo gris este año; y de Iván Velasco, que puede ser un corredor importante para el futuro si pierde el miedo a dejarse ver en cabeza.

No faltan mimbres en Euskaltel para hacer una buena temporada 2009. Es indudable que un equipo con un mercado tan limitado jamás podrá competir con las mejores estructuras del mundo en verdadera igualdad de condiciones. Sin embargo, sí que se pueden mejorar los resultados que se vienen cosechando de un tiempo a esta parte, algo pobres si comparamos los datos con los de otras escuadras Pro Tour. Y para esto hace falta tener un objetivo claro y, entonces.... unir fuerzas para conseguirlo. Remar todos juntos hacia el mismo horizonte.

Pro Tour que se desmembra

jueves, 10 de julio de 2008

Liquigas y Cofidis ya renunciaron; otros se lo están pensando
Arueda.com

Los altos costes económicos, las exacerbadas restricciones éticas y la desaparición de las mejores carreras de su calendario parecen estar a punto de dar la puntilla al Pro Tour. Estos factores se han ido sumando, han aumentado su tamaño y han acabado por resultar insoportables para muchos equipos, que se ven obligados a renunciar a pertenecer a la categoría reina del ciclismo para evitarlos.


El primero en hacerlo fue, hace algo más de una semana, Cofidis. Los gestores del equipo francés alegaron que la inversión económica y correr carreras tan exóticas como las propuestas para el año que viene en China y Rusia no era necesario para el objetivo del patrocinador, un banco francés de crédito. Éste sólo necesita exhibirse en carreras disputadas en territorio galo y en países en los cuales se están abriendo mercado, como por ejemplo España, Bélgica o Portugal. Por ello, no es menester un gasto económico tan elevado en licencias, y tampoco una plantilla tan amplia (este año, Cofidis cuenta con la barbaridad de ¡30 ciclistas!). El hueco natural del equipo sería, por tanto, la categoría profesional: una plantilla más reducida, un calendario libre que podrían ajustar a sus necesidades siempre y cuando mantengan buena relación con los organizadores.

Y es que ya no es necesario estar en la Primera División para estar en las mejores carreras, aquellas pertenecientes a ASO, RCS y Unipublic. Cada empresa organiza sus competiciones al libre albedrío que les proporcionan las Federaciones de sus respectivos países. Se crean así unos climas de vacío legal ante los cuales la UCI no puede hacer nada, al menos nada significativo. Ni siquiera hacer los controles antidopaje pertinentes y estipulados en el código ético.

El mismo código ético que, se supone, ha dado el empujón definitivo al equipo Liquigas para dejar el Pro Tour. Los italianos ficharon a Ivan Basso hace unos meses, lo cual provocó una fuerte polémica: al ser un ciclista sancionado por su relación con el dopaje (o por su ‘no relación’, ya que afirma haber tenido sólo la tentación de doparse), su incorporación a las filas de la estructura dirigida por Roberto Amadio fue mirada con malos ojos por la UCI… y por el resto de equipos. Esto forzó a Liquigas a abandonar la AIGCP donde estos se aglutinan.

La información, anunciada en primicia por Biciclismo, se confirmará según esta misma fuente en los próximos días. Traerá consigo la salida de Pippo Pozzato, ‘il Principe’, que no podrá continuar en el equipo dado su alto caché y sus aspiraciones. También, se dice, por su especial carácter. Ofertas no faltarán: el debilitado Milram, el potente CSC y el próximamente megalómano Tinkoff han mostrado interés por él.

Esta senda de renuncias podría haber sido seguida por Euskaltel. La situación del bloque capitaneado por Madariaga y personificado en Igor Galdeano es muy particular: su patrocinador es estrictamente regional, y si sólo tuviera intención de promocionarse en su mercado potencial podría limitarse a apadrinar una estructura continental que corriera todas las carreras desarrolladas en Euskadi y Navarra. Sin embargo, la motivación de este equipo va más allá de lo estrictamente económico: se busca promocionar a una región, el País Vasco, por el mundo. Aunque, claro está, por esa parte del mundo que se interese por la región. El apoyo institucional a partir del cual sobrevive mayormente el equipo no es una garantía para mantener una estructura Pro Tour. Tal vez bastara con una escuadra profesional que corriera allá donde realmente le interesara. Sin embargo, este razonamiento se quedó por el camino: Euskaltel parece decidido a renovar su licencia Pro Tour para el año que viene, quizá para el próximo cuatrienio.

No lo tienen tan claro Bouygues Telecom y, sobre todo, Française des Jeux. Los primeros tienen exactamente la misma problemática que Cofidis: ¿para qué un crucero si me basta con un yate? Los segundos tienen un problema algo más complejo: la falta de potencial de su equipo toda vez que Philippe Gilbert se marcha a Silence – Lotto. La intención del equipo francés es reducir gastos, menos ciclistas y menos competiciones, para lanzar una estructura continental que sirva de vivero para la grande. En caso de que McQuaid accediera a flexibilizar condiciones, a reducir el presupuesto mínimo para ser Pro Tour, Française des Jeux continuaría en la categoría reina del ciclismo.

El Pro Tour, ya lo hablamos hace mes y medio, no tiene claro su futuro. La sensación de improvisación, la creación de carreras que, sin historia ni tradición, entran en el primer nivel mundial… Ahora, además, surge el problema de que ni los propios equipos admiten continuar en este circo, que prometía ser la reoca y acaba por ser el patito feo. Da pavor imaginar como mirarán deportes perfectamente institucionalizados, o que limpian los trapos sucios en casa, esta caótica situación donde cada ente va por libre, donde se lucha a plena luz del día por ser el dictador mundial del ciclismo. Del adorado Ciclismo.

La marea naranja y un equipo a su altura

miércoles, 2 de julio de 2008

Euskaltel, con un gran nueve a por una gran actuación
2 de Julio, Arueda.com

El miércoles pasado se presentó en el Parque Tecnológico de Zamundio la camiseta representativa de los aficionados vascos que llenarán las cunetas del próximo Tour de Francia. Un año más, la camiseta ha sido diseñada por Mikel Urmenta y el equipo de Kukuxumusu. Un año más, la camiseta servirá para animar al equipo que muestra al mundo la gran afición del pueblo vasco por lo que en euskera se llama, cantarín, txirrindularitza.


En 2001 Euskaltel fue invitado por primera vez al Tour de Francia. Roberto Laiseka estrenó el casillero vasco con su victoria en Luz Ardiden, en pleno corazón de los Pirineos, con un ataque inapelable desde el grupo de favoritos donde mandaban Lance Armstrong y su gregario Chechu Rubiera. Fue el principio de la marea naranja, de los miles de vascos que, año tras año, se agolpan en las carreteras pirenaicas. De las hordas de aficionados que animan, incansables, a todo ciclista que pasa; pero que espera con ansias a los de naranja. Porque ellos también, por supuesto, van de naranja.

Vivieron su máximo éxtasis en el Tour de 2003, cuando tuvo lugar la mejor actuación del equipo Euskaltel en la ‘grande boucle’. Aunque la gran exhibición fuera en Alpe d’Huez (Iban Mayo ganando ante los desbocados Ullrich y Armstrong), la mágica actuación de los hombres dirigidos en aquel entonces por Gorospe hizo que la fiebre txirrindulari se desatara. Fue el año en que debutaron las camisetas de Kukuxumusu, las mismas que vivieron las decepciones de 2004 y 2005 provocadas por la mala actuación de Mayo; que en 2006 sólo sintieron dignas las actuaciones de Isasi y Zubeldia…

Que en 2007 volvieron a disfrutar en un Tour bellísimo, con Astarloza y Zubeldia entre los diez primeros, con Txurruka y Rubén Pérez atacando en cada ocasión… Con una actuación en la que solo faltó una victoria de etapa, vaya. Y en este 2008 se puede, por qué no, mejorar con creces esto. El director deportivo Igor González de Galdeano no se ha dejado casi nada en casa: solamente faltarían, en un hipotético equipo ideal, el escalador Igor Antón y el sprinter Koldo Fernández de Larrea. El resto de los mejores estarán en la salida de Brest.

Empezando por un Samuel Sánchez, la excepción asturiana a la regla vasca y gran líder de la estructura, quien ha variado sus planes habituales de cada año para integrar en su calendario los Juegos Olímpicos y, de paso, el soñado Tour de Francia. Si bien su experiencia previa en la ronda francesa no acaba de ser positiva (dos retiradas por agotamiento en sendas participaciones), también es cierto que en ellas no era un corredor totalmente maduro. Ahora, con un podio de la Vuelta a España a sus espaldas, no debería ser descabellado pensar en una actuación decente en la general o en una victoria de etapa. En su contra está el hecho de que su preparación está ralentizada con objetivo de llegar en perfectas condiciones a la cita olímpica.


Haimar Zubeldia es, sobre el papel, el jefe del equipo para la gran ronda francesa. Cumplidor en el Tour de Francia (tres veces entre los diez primeros y solamente una retirada), ha mostrado este año una actitud algo más ofensiva que puede conseguir que conecte al fin con el aficionado… y con el podio. Sus cualidades contrarrelojistas han sufrido un ligero retroceso en favor de una sustancial mejora en montaña, donde contará además con un fuerte bloque de gregarios. Empezando por…

…Mikel Astarloza. El de Pasajes tiene experiencia en el Tour y ha realizado una aproximación muy adecuada. Después del espectacular noveno puesto obtenido el año pasado, no sería descabellado que se planteara el asalto al top 5 en la general; sin embargo, el arrojo que le caracteriza podría usarlo a favor de un Haimar Zubeldia que, ante la falta de favoritos solventes, puede estar ante su gran oportunidad de llegar al podio. Habrá que estar atentos a su rendimiento en las cronometradas, campo en que ha registrado una evolución considerable.

Por otro lado estarán los hipercombativos Rubén Pérez y Amets Txurruka, grandes animadores de la pasada edición del Tour. Txurruka, más brillante y con poco que demostrar tras su galardón de ciclista más combativo de 2007, podría aspirar al maillot de puntos rojos que distingue al mejor escalador. Pérez, por su parte, podría repetir actitud… o sacrificarse en pos de sus líderes, tarea en la que cumple con creces.

El papel de Egoi Martínez es la gran incógnita del Euskaltel para este Tour. A pesar de que su pasado debería otorgarle cierta libertad, su temporada no ha sido excesivamente brillante (lo mejor, el maillot de la montaña de la Vuelta al País Vasco). Las cualidades que le llevaron a disputar la Midi Libre al todopoderoso Lance Armstrong parecen un tanto diluidas. Lo más probable es que se centre en ayudar a los líderes y buscar oportunidades en las fugas.

Completarán el equipo el solvente todoterreno Gorka Verdugo, cuyo salto de calidad definitivo se confirmará en la gran ronda francesa; Juan José Oroz, rodador de mérito que espera conocer por primera vez París; e Iñaki Isasi, sprinter de segunda fila y buen hombre de llano que en 2006 tuviera una buena prestación aquí, consiguiendo varios puestos de honor en volatas.

El objetivo es claro, según Igor González de Galdeano: una victoria de etapa. Se presenta la ocasión ideal para disfrutar, para que se vuelva al éxtasis de la marea naranja. No faltará espectáculo, no faltará calidad en el equipo… y tampoco faltarán camisetas.

"Debo consolidarme entre los sprinters"

lunes, 10 de marzo de 2008

Entrevista a Koldo Fernández de Larrea
7 de Marzo, Arueda.com

A sus 26 años, el ciclista de Euskaltel – Euskadi ya está considerado como uno de los mejores sprinters de España. Vitoriano de nacimiento, se presentó al gran público con un excepcional Giro en 2006, donde solamente una caída en la séptima etapa le apartó del lucimiento individual en las volatas. El año pasado realizó también buenas actuaciones en el Giro de Italia y la Vuelta a España; pero sobre todo se adjudicó una victoria de campanillas en la última etapa de Tirreno – Adriático. Este año repite calendario en el que es su quinto año como profesional.

¿Cómo recuerdas tu primer Giro de Italia?
De mi primer Giro pues tengo buenos y malos recuerdos. Hay una parte buena en la que estuve luchando con McEwen y muchos de los mejores sprinters del mundo. Pero hay otra parte mala, ya que en la séptima etapa me pegué un buen leñazo al caer por un barranco. Tengo esos dos recuerdos del Giro.

Desde la distancia, ¿cómo ves tu victoria en Tirreno – Adriático?
Bueno, yo creo que la primera victoria como profesional siempre es especial. Desde luego que te cambia un poco la mentalidad, ves que puedes estar con los mejores. Personalmente, yo tenía muchas ganas de conseguirla y fue un paso adelante

¿Cómo cambió Euskaltel con el relevo de Julián Gorospe a Igor González de Galdeano?
Han sido diferentes. Igor conoce un ciclismo más moderno, estuvo con Manolo [Sáiz] y además es un hombre más joven que conoce mejor los adelantos. Julián también tenía sus cosas buenas, era de otra época… Como en todos los equipos, a veces hay cambios y todos tienen sus cosas buenas y malas.

¿Te atraen las clásicas?
Sí, sobre todo la París-Roubaix. La he corrido ya dos años y esta temporada vuelvo a ir

¿Dónde ves tu techo?
[Duda] No sé. Yo creo que debo consolidarme entre los sprinters y estaría bien conseguir unas cuantas victorias al año

¿Cuáles son tus objetivos para este 2008?
Rendir bien en el Giro, mi principal objetivo, y después la Vuelta a España.

Igor consuma su naranja

jueves, 27 de diciembre de 2007

El año 2008 será el de la confirmación para el nuevo bloque de Euskaltel

Igor González de Galdeano y Samuel SánchezCuando, a finales de 2005, Igor González de Galdeano asumió la jefatura deportiva del equipo Euskaltel en detrimento de Julián Gorospe (que le acompañó como director deportivo en su primera temporada en el cargo), pidió dos años para que se viera el equipo que él quería. Con la escuela de Manolo Sáiz y Javier Mínguez, la palabra clave para Igor fue clara: bloque.

Así empezó la transformación del Euskaltel de las figuras, de Mayo, Zubeldia y Samuel, en el Equipo Euskatel. Se empezó por cambiar la mentalidad, por erradicar la corrosión interna que provocaba el acomodo existente en varios ciclistas. A partir de ahora, al ataque. Fueron tomadas decisiones muy polémicas, como la marcha de Iban Mayo e Iker Camaño a Saunier Duval.