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¿Serán los equipos españoles comparsas en el Tour?

viernes, 3 de julio de 2009

3 de Julio, Arueda.com

El teatro del Tour 2009 está a punto de estrenarse. Mañana se abrirá el telón en Mónaco, durante estos días hemos hablado del escenario donde tendrá lugar esta obra cuyo guión desconocemos y de los que parecen llamados a actuar en papeles protagonistas. Para el final dejamos a los equipos patrios, a las dos escuadras Pro Tour registradas en España que tomarán la salida en el Tour de Francia. A dos equipos a priori más débiles de lo que deberían...

Tanto Euskaltel como Caisse d'Épargne acuden a Francia con dos bloques algo desangelados. El motivo no es falta de calidad deportiva en ellos, ya que haberla hayla. Son más bien las ausencias de sus respectivos líderes, Samuel Sánchez y Alejandro Valverde, las que quitan ese broche de oro que es necesario en cualquier formación para que sea tenida en cuenta. Son ausencias distintas, la primera por motivos deportivos y la segunda por extradeportivos; su efecto, sin embargo, es muy parecido. Sin ellos, posiblemente, sus equipos se vean obligados a renunciar a los papeles protagonistas y convertirse en meros actores de reparto o, peor aún, figurantes.


Euskaltel, a por etapas y un top 10

Euskaltel – Euskadi presenta en Mónaco un 'nueve' relativamente joven en el cual sólo dos de sus componentes llegan a la treintena. Un 'nueve' que sin embargo no es inexperto, ya que sólo Alan Pérez no ha debutado aún en la gran ronda francesa. En principio, los objetivos parecen claramente marcados por el director Igor González de Galdeano: conseguir una victoria de etapa mediante fugas y meter a Mikel Astarloza entre los diez primeros.

Esto último no es, ni mucho menos, una opción remota ni peregrina. El corredor de Pasajes ya entró en posición de privilegio en 2007, concretamente en un meritorio noveno lugar. Astarloza es uno de esos deportistas entrañables que suple la calidad con coraje y llega más lejos de lo que sus condiciones, a priori, le augurarían. Junto a él estará mirando de reojo a la general el joven Igor Antón, escalador casi igual de corajudo de Astarloza cuya falta de potencia es en ocasiones un hándicap demasiado pesado. Posiblemente se centre únicamente en buscar triunfos de etapa en los finales en alto.

Aunque, si hablamos de victorias de etapa, la opción número uno de Euskaltel es el prometedorcísimo sprinter Koldo Fernández de Larrea. Koldo llega algo justo a la salida del Tour, después de pasar casi toda la temporada en busca de un pico de forma que le permita ampliar su palmarés del año, reducido a una victoria de etapa en la Vuelta al Algarve. Sin embargo, cuenta con un factor a su favor: pasa mejor la montaña que el resto de los sprinters, incluso recupera mejor los esfuerzos, y por ello la segunda semana puede ser terreno abonado para su lucimiento.

Entre el resto de componentes del equipo, resaltan dos ciclistas que ya saben lo que es destacar en el Tour de Francia: Egoi Martínez, segundo en la etapa de Prato Nevoso'08, y Amets Txurruka, ganador del premio a la combatividad en 2007. Completan la formación vasca los completos Gorka Verdugo y Juanjo Oroz y dos batalladores genuinos como Alan Pérez y Rubén Pérez.


Caisse d'Épargne, a sobrevivir sin Valverde

Hasta el último momento estuvo Eusebio Unzué esperando para contar con Alejandro Valverde para este Tour de Francia. En todo ese tiempo, poco a poco, gota a gota, se fue consumando lo que era un secreto a voces desde que Ettore Torri puso al murciano en su punto de mira: la incursión por territorio italiano de este Tour'09 iba a costar cara al equipo bancario. Valverde, finalmente, no podrá estar presente en el Tour. No ha dado tiempo a que el TAS revoque ó anule la sanción infligida por el CONI.

Unzué intentará sobreponerse a esta circunstancia con un equipo multicéfalo, sin ningún líder teórico y varios hombres con opciones de hacer un puesto entre los diez primeros. Empezando por Óscar Pereiro, que ostenta un Tour (el de 2006) en su palmarés. Un Tour que suena ya lejano, no sólo en el tiempo sino también en las sensaciones: el gallego ya no es el de hace tres años. Su espíritu combativo se ha ido diluyendo a la par que su rendimiento, cada vez más bajo. No es el mismo subiendo, no es el mismo rodando, y en los descensos (su antigua especialidad) seguramente acusará su terrible caída bajando el Col d'Agnello. Sin embargo, nunca podemos descartar que su capacidad de mentalización le catapulte de nuevo al primer nivel.

Por otra parte, Caisse d'Épargne lleva en su 'nueve' un ciclista para el cual la ausencia de Valverde puede ser una de las mayores oportunidades de su vida: el también murciano Luis León Sánchez. Luis León lució el año pasado en esta misma carrera con su victoria en Aurillac, si bien acabó en las catacumbas de la general (59º) al estar centrado en ayudar a Valverde. Esta temporada, por contra, el muleño parece acudir con otros objetivos, reforzado por su excelente victoria en París – Niza: quiere ver hasta dónde puede llegar en la general. No es descabellado pensar en un top10.

La segunda fila del equipo de Unzué está formada por una terna de gregarios de calidad que, con libre albedrío, pueden hacerse con alguna que otra etapa: Luis Pasamontes, Iván Gutiérrez y David Arroyo. Este último, incluso, quizá se plantee buscar un puesto de honor en la general. Tras ellos, otra terna; ésta, de jóvenes de relumbrón.

El primero, José Joaquín Rojas, es un sprinter al cual le falta un salto de calidad que podría encontrar variando el momento en que arranca las volatas. El segundo, el portugués Rui Costa, se ha colado en el 'nueve' de improviso y buscará terminar su primera gran ronda con éxito. El tercero, el colombiano Rigoberto Urán, es una de las promesas más firmes del panorama ciclista actual, sin techo en su progresión y que en este Tour podría empezar a apuntar cosas de cara al futuro. Completa el equipoel francés Arnaud Coyot, un magnífico rodador.

La voluntad en el Mont Ventoux

viernes, 12 de junio de 2009

La primera interpretación del encabezado es maliciosa. Valverde le dio la voluntad, la limosna, a Sylvester Szmyd, en el Mont Ventoux. Pero nada más lejos. El murciano hoy ha hecho un nuevo amigo, un amigo de calidad que puede venir muy bien en cualquier envite al cual tenga que hacer frente en los próximos tiempos. Regalarle la victoria al polaco Szmyd no sólo es estrenar el palmarés de un corredor de nivel, también es ganarse el favor de un equipo muy poderoso llamado Liquigas. Si corre el Tour de Francia (ojalá), tal vez Valverde se vea en la necesidad de recordarle esta quinta etapa de Dauphiné Liberé al 'capitano' de la escuadra verde. Y puede que le sirva para algo.

Hoy, Alejandro Valverde tomó la salida con voluntad de hacerse con el maillot amarillo. No podía hacerlo de cualquier manera, los casi dos minutos que le separaban del hasta ahora líder Cadel Evans hacían preciso un ataque lejano. Dado que la etapa era unipuerto, los quince kilómetros de Mont Ventoux se tenían que aprovechar de la mejor manera posible. Para ello, el murciano contó con un aliado inestimable: la debilidad del contrincante. El equipo Silence - Lotto, tanto en la montaña como en cualquier terreno que no sean las clásicas, es un gigante con pies de barro: un barco con patrón y sin marineros. Hay líderes, pero no gregarios.

Hoy Evans estaba prácticamente solo desde los compases iniciales de la subida. Eso, la soledad del defensor del liderato, se puede sobrellevar toda una carrera si tú estás fuerte y tienes cierta distancia respecto del resto (nos lo enseñó Menchov en el reciente Giro). Cuando tú no estás en tu mejor condición y el abanico de favoritos está más abierto, sólo puedes mantener tu posición durante unos kilómetros. Después, tienes dos opciones: esperar que te salve impericia máxima de tus rivales, o hacer un movimiento táctico arriesgado y seleccionar tú mismo el grupo para asustar. Evans optó por lo primero y la cosa salió mal: había demasiados rivales como para que todos fueran tontos.

El más listo fue Alejandro Valverde. El más listo y el más fuerte; de los otros candidatos de la general, Contador estaba visiblemente ralentizado, Gesink demasiado nervioso, Millar hacía suficiente con afianzar unas prestaciones desconocidas y llegar con el resto. El único que estuvo a su altura fue el polaco Sylvester Szmyd (1978, Bydgoszcz), uno de los mejores motores para la subida del mundo convertido en gregario por circunstancias psicológicas. No es ya que tal vez le falte esa gota de instinto para la victoria, el problema va un poco más allá: nervios. Voluntad que se convierte en ansiedad. Hoy ha declarado que estaba "a punto de vomitar" en el momento de llegar a meta por la posibilidad tan inmediata de conseguir la victoria. Cosas que pasan, quizá a partir de ahora el ciclista de Liquigas comience a atesorar un cierto palmarés individual.

Mientras Valverde y Szmyd avanzaban con paso firme hacia la cima del "monte pelado", por detrás hubo un número de entremés. Un carrusel de ataques de corredores de segunda fila mientras Evans tiraba y aflojaba, algo desquiciado a juzgar por la expresión de su cara, con Contador a su rueda. Gesink fue el que más seriamente atacó; no sería justo olvidar a Vincenzo Nibali. Tampoco a tantos otros que hacían un tanto mayor el ridículo táctico del australiano: Iván Basso, Jesús Hernández, Vladimir Efimkin...

Sin embargo, me gustaría quedarme con dos nombres de la etapa de hoy. El primero es el denostado Haimar Zubeldia, prototipo de corredor frío y con poco 'feeling' para el aficionado. Hoy ha atacado desde los primeros escarceos, se le ha visto con relativa fuerza pero no ha podido seguir a Valverde y Szmyd. Está cómodo como segundo espada de Astaná y eso se nota en actuaciones como las de Catalunya y la de hoy. Voluntad de hacerlo bien.

El otro nombre es el de Igor Antón. Ha sufrido toda la subida intentando coger la rueda de los mejores, nunca lo ha llegado a conseguir aunque sí ha tenido la suficiente voluntad como para lanzar un ataque que, a pesar de haber sido pírrico, le sirve para destacar aunque sea un poco. 'Fuji' se ha dejado ver. Este julio va al Tour, y seguramente no va a conseguir entrar entre los diez primeros (una plaza allí va a estar mucho más cara que, por ejemplo, el año pasado); pero, a buen seguro, entenderá pronto que debe atacar sin reservas para destacar. Eso será un premio para el aficionado y, a la larga, para él mismo.

En otro orden de cosas, me ha llamado particularmente la atención el último fichaje de Fuji - Servetto. Exótico, de nuevo, pero más lógico que el de, por ejemplo, Cameron Wurf. Se trata de un ciclista cuyo nombre me comenzó a sonar el año pasado, que esta temporada corría en el suspendido Amica Chips - Knauf: el croata Robert Kiserlovski. Escalador fino que no anda mal en el resto de terrenos, muy joven (23 años) y con muchísimo margen de progresión: su ex director le situaba en el podio del Giro del año que viene. No sé hasta dónde puede llegar, pero promete...

Una Vuelta diferente (II)

viernes, 29 de agosto de 2008

29 de Agosto, Arueda.com

Hace unos días ya comentábamos que esta edición de la Vuelta a España iba a ser diferente con respecto a las demás. El recorrido iba a ser diferente, el entorno también. Y la participación, donde las ausencias y las presencias están sujetas al de propietario de la carrera, no iba a ser menos dada la entrada en el accionariado (en la práctica, un cambio de propietario) de ASO, sociedad gestora del Tour de Francia y otros grandes eventos deportivos.

Un total de 19 equipos y 171 ciclistas tomarán la salida hoy en Granada, con la pírrica cifra de sólo cuatro españoles de los siete posibles. ¿El motivo de estas ausencias? Diverso. El caso más obvio es el de Scott, antiguo Saunier Duval, que sufrió un verdadero escándalo precisamente en el Tour de Francia que les dio la puntilla. Su imagen estaba deteriorada ante los mandatarios de ASO (posiciones cercanas a la UCI en la Guerra del Ciclismo y otros asuntos provocaban esta circunstancia), y el positivo de Riccardo Ricco’ no hizo más que dar a ASO la coartada perfecta para apartarles de la competición.


Una decisión, discutible, a la cual dio pie Saunier Duval cuando renunció a su invitación a la carrera. Fue una manera de intentar salir airosos, de no ser tachados de la lista sino autodescartarse. En el momento en que la empresa americana Scott decidió respaldar a la estructura en esta difícil situación se intentó dar marcha atrás, pero los organizadores de la Vuelta no quisieron deshacer lo que, satisfactoriamente para ellos, se había hecho. Se ha conocido esta tarde que Joxean Fernández Matxin y Mauro Gianetti (la cara del equipo para el público y la cara del equipo para lo privado, respectivamente) anduvieron pleiteando buscando su readmisión en la gran ronda española, basándose en el derecho a participar implícito en pertenecer al UCI Pro Tour y en haber ostentado una plaza para participar. Finalmente, han acabado condenados a pagar los costes que generaron a ambas partes (equipo y organización) el proceso.

La falta de los otros dos equipos españoles parece algo más lógica. Ambos han padecido problemas económicos diversos a la hora de poner a funcionar la maquinaria del equipo. Mientras Conténtoplis-Murcia (inicialmente Grupo Nicolás Mateos-Murcia) echó mano del dinero público a través de la ciudad digital financiada por el gobierno autónomo Conténtpolis, Extremadura tuvo que solventar la falta de un patrocinador secundario (a priori Grupo Alfonso Gallardo) a través de una “cooperativa ciclista”; o, lo que es lo mismo, la renuncia de una parte del sueldo por parte de los corredores para poder sostener la estructura con un único patrocinador.

Sin embargo, si bien en el caso de Extremadura la no invitación parece algo más justificada tanto a nivel deportivo (ni una sola victoria en todo el año) como a nivel de organización (el modelo de gestión económico es un tanto desquiciado), el caso del Conténtpolis es un poco menos comprensible. Su presupuesto está más que justificado, aunque lo haya estado tarde, y su nivel deportivo es más que digno: no en vano es el primero de los equipos de segunda división españoles según el ránking UCI.

Sí estarán en la Vuelta los otros dos equipos Profesionales, de segunda división, españoles. Xacobeo – Galicia (nuevo nombre del Karpin – Galicia tras la “huida” a Rusia del antiguo patrocinador principal) presenta un nueve de buen nivel, con varios ciclistas que aportarán clase y otros que traerán arrojo. Así, por un lado Gustavo César, Carlos Castaño, Eduard Vorganov y David Herrero intentarán dar destellos que se recompensen mediante triunfos. Y, por el otro, Serafín Martínez (protagonista en las primeras etapas del año pasado), Gustavo Domínguez, David García Dapena e Iban Mayoz mostrarán su pundonor en fugas y poniéndose al servicio de los ‘clase’ cuando sea necesario. Caso aparte es el de Ezequiel Mosquera, mezcla de actitud y aptitud y quinto en la general el año pasado, y que tendrá la misión de dejarse ver en la montaña haciendo valer su regularidad.

Del otro profesional español, Andalucía – Cajasur, no se puede hablar tan bien. Se quedan fuera del ‘nueve’ sus dos teóricos líderes, Fran Ventoso y José Antonio Redondo, y queda así el equipo algo huérfano de calidad. Solamente Javier Moreno parece tener esa magia de hacer parecer fácil la tremenda dificultad de dar pedales; los otros ocho corredores no la tienen, pero sin embargo presentan una fiereza digna de elogio. José Antonio y José Luis Carrasco, Juan José Estrada, José Antonio López Gil, Francisco José Martínez, Manuel Ortega, Jesús Rosendo y José Ruiz tratarán de no dejar que ninguna fuga quede sin representación del conjunto dirigido por Paco Cabello y Juan Martínez Oliver.

Con respecto a los dos Pro Tour nacionales participantes, la calidad de sus equipos está fuera de dudas. Caisse d’Épargne trae al ciclista más completo del panorama nacional, Alejandro Valverde, con el teórico objetivo de ganar etapas y preparar al Mundial. Tras él, a su sombra y luchando por su trono de líder para la general, habrá tres escaladores de postín: David Arroyo (reciente ganador de la Subida a Urkiola), Dani Moreno y Joaquim Rodríguez. Junto a ellos, tres solventes gregarios para el terreno escarpado como Xabi Zandio, Luis Pasamontes y Alberto Losada; y dos para el llano, el tafallés Txente García Acosta y su heredero, Imanol Erviti.

Por su parte, Euskaltel-Euskadi competirá con un equipo articulado en torno a un líder que ilusiona y no siembra dudas como es Igor Antón; el escalador de Galdakao está ante su gran ocasión, ante la encrucijada de dilucidad si está hecho para las generales o para los triunfos parciales. A su servicio, tres brillantes y valientes escaladores como Amets Txurruka, Mikel Astarloza y Egoi Martínez. No menos valientes y curtidos en fugas son Alan Pérez, Rubén Pérez e Iñigo Landaluze, los tres capaces de dar la sorpresa en cualquier etapa con ciertas dificultades y una fuga larga. Mención aparte merecen el escalador Iván Velasco, muy regular y capacitado para ser brillante en cuanto se plantee pasar al ataque; y el sprinter Koldo Fernández de Larrea, autor de cuatro de las siete victorias del equipo y al que una victoria en la gran ronda española puede consagrar definitivamente.